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Con la carita aquella

Los animales todos -todos- son tan hermanos nuestros como el que más por consanguinidad. En realidad hay que estar atentos a si no superan esa calidad. Los animales -todos- colaboran más, por todo aquello de la cadena alimenticia, con todos nosotros y en la forma más desinteresada, que muchos hermanos. Y muchos de ellos, no sólo los perros, llegan a construir una relación tan estrecha y profundamente fraternal que a la muerte del humano le sucede sensible e indefectiblemente la otra. Grupos humanos que condenan el abuso al animal verdaderamente pululan. Harían falta muchos más dado el inmenso planeta de humanos que doblan y triplican cada año sus escandalosas riquezas a base de sufrimiento animal.

Pero me alarma en los canales de tv, sobre todo en los dedicados a transmitir el tema ecológico, la insistente sucesión rápida de imágenes -con la música apropiada- en las que no falta jamás las de las bebé focas que son asesinadas a martillazos para arrancarles la piel; la de los delfines atrapados en las redes de los grandes buques rusos y japoneses; uno que otro chimpancé huérfano que mira al lente con la carita aquella; ballenas sangrando a chorros mientras son subidas a los barcos descuartizadores; los cazadores que muestran orgullosos el trofeo de las manos de gorila; las aves disfrazadas de juguete plástico, negro, a duras penas respirando bajo la cubierta de petróleo de cualquiera de los muchos derrames; la comida expuesta en cualquier mercado asiático y no se pare de contar. De verdad, mejor no. En facebook, a gran velocidad, se crean grupos contra el uso, por ejemplo, de animales vivos como carnada para la pesca de tiburones. Bien acompañadas las invitaciones de la respectiva foto del perro, con la carita aquella, el labio superior atravesado por un anzuelo. Como si el anzuelo pudiera soportar el peso del perro. Mucha de esa gente sale a manifestar a la calle por los perros, los gatos, las ballenas, los patos, las focas, los delfines, las aves disfrazadas de profiterol. En Europa o USA, claro. En África y Asia no porque lo que se mueve se come. Y en el resto de América tampoco, porque no es nuestro asunto, como todo lo demás. Me alarma porque, hasta donde sé, -y conozco la razón- nunca se hacen manifestaciones o protestas por la cantidad de, buen ejemplo, niños que mueren cada día por cualquier no menos escandaloso motivo. Y se trata de la misma familia humana.

En la actualidad, un accidente aéreo puede arrojar hasta más de 500 muertos. De un solo plumazo. Esos escándalos suelen durar hasta 2 semanas. A la tercera ya es noticia vieja. Quizás llegaría hasta la 3ra. semana si se tratara de un avión lleno de niños. Pero, y a quien corresponda, ¿no es mucho más escandalosa la muerte de 4.000 niños cada día por problemas relacionados con la calidad del agua? (http://www.unicef.org/spanish/wash/index_water_quality.html).

Cerca de 42.000 personas mueren cada semana en el mundo por enfermedades relacionadas con la mala calidad del agua y la falta de saneamiento, siendo en el 90% de los casos niños, según informó ayer Intermón Oxfam.
Además, cada año mueren más de 4.000 niños menores de cinco años por enfermedades curables como la diarrea. Intermón Oxfam recordó ayer, un día antes de que se celebre el Día Mundial del Agua (20 de marzo), que hay unas 1.100 millones de personas, el 18% del total de la población, sin acceso al agua potable y cerca de 2.600, un 40% del total, sin acceso a los servicios básicos de saneamiento.

Una de las zonas más afectadas es el África subsahariana, donde las posibilidades que tiene un niño de morir por una diarrea son casi 520 veces superior a las de un menor de Europa o Estados Unidos. La ONG afirmó que la posibilidad de lavarse las manos con agua y jabón permitiría disminuir en un 45% los casos de diarrea.(http://www.deia.com/es/impresa/2008/03/20/bizkaia/gizartea/452540.php) Sí, eso, en esos países donde la mayor riqueza del grupo familiar es la cantidad de hijos que se tiene porque se nace y se muere, cada día, trabajando.

Y, sin sacar cuentas, la mala calidad del agua va en proporción directa a las riquezas del país multiplicado por el número de garras de sus gobernantes. Así que no hace falta hacer la lista de dónde jamás debe tomar agua a menos que esté embotellada. Habiendo, por otro lado, países que garantizan -no aseguran a gritos- que el agua es 100% potable. Ese tipo de países que consiguieron lo que tienen trabajando. No como los del otro tipo, en los que no puede ocultarse la extensa barriada pobre que vierte la inmensa cantidad, millonaria en litros/día, de aguas negras que van a dar al depósito de agua potable más grande de la ciudad capital. Es otra de las muy evidentes razones por las que es injustificable, desde cualquier punto de vista, la distribución de la pobreza y la miseria con miras a lograr la casi novelesca égalité.

Pero el jefe de redacción, el productor, y no pare, debe rendir cuentas al gerente, y al vicepresidente y al presidente y al primer accionista, que por casualidad es el primo, o el hermano o el mismísimo rey de la verruga o el príncipe del sobaco. Y así, esa noticia de 4.000 niños diarios asesinados por gobiernos sucios y ladrones -ahí la redundancia-, con la complaciente sonrisa de todo aquel cómplice, de hecho y por omisión, pasa desapercibida y empobrecida hasta el luto por la del pato, o la de cualquier otro de nuestros hermanos de cualquier otra especie, con la carita aquella, que bañado en petróleo casi no puede con su peso.

Comentarios

  1. ¡Ay Juan! La verdad es que "sin comentarios". Te confieso que cuando era niña mi sueño era ser activista de WWF (la ONG del osito Panda) porque me pasaba la vida viendo Animal Planet en vez de Nickelodeon.

    ¿No habrá un "Human Planet"? ¿En donde pasen las noticias de los niños? Para que niños como yo quieran ser activistas de Médicos sin fronteras y de Amnistía Internacional, y de transparencia, etc.

    En fin, todo termina en corrupción, en que el mismo bruto que asesina una colonia de gorilas espalda plateada -en peligro de extinción por cierto- sin razón alguna (por eso el asesina), excepto la de usar sus manos de cenicero, es el mismo bruto que gobierna el país productor de diamantes con el ingreso anual per capita de $8.

    Sin comentarios...
    Besos miles,

    Fabiola.

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